QUÉ IMPLICACIONES LOGÍSTICAS TIENE EL COMERCIO ELECTRÓNICO PARA LAS EMPRESAS

Que el comercio electrónico está en pleno auge no es ninguna novedad. Cada vez más los consumidores disfrutan de la disponibilidad del producto en cualquier momento y en cualquier lugar y realizan sus compras en internet. Y sus expectativas son enormes.

Los consumidores desean obtener una lista aparentemente interminable de productos en tiendas web y donde realizar el pedido sea un proceso sencillo; y, por supuesto, desean recibir sus pedidos en la fecha deseada, con los tiempos de entrega más cortos posibles o entregas en “los puntos de recogida”, incluyendo devolución gratuita o la comodidad de la devolución en una tienda física. Para sobrevivir en el mercado y poder hacer frente a grandes actores como Amazon y similares, estos servicios también se vuelven cada vez más indispensables para las pymes y start-ups. Pero ¿qué supone la introducción de este canal de venta dinámico? Se trata, ante todo, de cumplir las expectativas del cliente. Traducido al ámbito de la logística y los flujos internos de material de una empresa, esto significa una capacidad de entrega del 100 %, preparación de pedidos sin errores, plazos de entrega más cortos y transparencia en el almacén y en toda la cadena de suministro; y, por supuesto, a un coste mínimo. En la siguiente entrevista con Markus Schellinger, descubriremos lo que las pequeñas y medianas empresas deben plantearse para adentrarse en el mundo del comercio electrónico.

¿Qué diferencia al comercio electrónico de la estructura de almacén tradicional? 

Tradicionalmente, el suministro de varias filiales o centros de distribución regional se realizaba desde un almacén central en fechas planificadas. Por el contrario, en el comercio electrónico, se suministra el producto a cada cliente de manera directa e individual. El resultado, son pedido mucho más pequeños, y es difícil predecir cuándo se realizará el pedido de los artículos. Esto se refleja en la cartera de productos: la creciente variedad de artículos debe estar claramente estructurada y ser administrada de manera transparente para garantizar una disponibilidad permanente. Los cambios de catálogo y temporada aumentan notablemente el stock. Además, los artículos varían en ventas: el resultado es una acumulación de productos de rotación lenta. Sin embargo, debido a la imprevisibilidad del comportamiento de los pedidos, estos mismos productos pueden pasar a ser repentinamente muy populares y convertirse en artículos de rápida rotación Como resultado de este alto nivel de dinamismo, de los pedidos pequeños y de la amplia cartera de productos, la gestión eficiente de los productos es el núcleo de la preparación de pedidos de comercio electrónico. Y, por lo tanto, se produce un cambio fundamental en los métodos de preparación de pedidos para la logística del comercio electrónico. En estas condiciones, la preparación de pedidos tradicional se basa en trayectos más largos y menos selecciones por posición de recogida, lo que en última instancia se traduce en procesos lentos, costosos y propensos a errores. 

¿Y qué ocurre en la práctica en el caso de las pequeñas y medianas empresas? 

Cuando se entra en el negocio del comercio electrónico, una buena preparación es la calve. Por lo tanto, es recomendable trabajar juntos en tres pasos: 

1. Análisis de datos básicos 

En este sentido, es importante la diferenciación, y destacar los datos del pedido con la vista puesta en el comercio electrónico. No se debe subestimar el crecimiento de la empresa, la cantidad de pedidos y los posibles cambios en los perfiles de los pedidos, así como picos y acciones. Resulta muy difícil realizar un pronóstico sobre la venta de productos individuales, que se mantiene como una variable permanente. 

2. Elaboración del concepto de almacén adecuado 

Es necesario tener en cuenta que las pymes están probando el comercio electrónico como un mercado de ventas alternativo y adicional, e inicialmente no contemplan cambiar por completo. Esto también significa que el cliente no siempre necesita un nuevo centro logístico, pero puede adaptar el diseño del existente para un procesamiento de pedidos paralelo. Seleccionamos el concepto correcto teniendo en cuenta los costes por unidad de recogida y el tiempo de procesamiento del pedido, y tenemos en cuenta las demandas individuales sobre ergonomía y accesibilidad de mantenimiento del cliente para plantear una solución a largo plazo. Para la optimización final del sistema, el reconocimiento de posibles cuellos de botella y la selección de estrategias óptimas, confiamos en un gran equipo de expertos en simulación: la clave del éxito es maximizar el rendimiento y minimizar el esfuerzo. Contrariamente a lo esperado, las palabras mágicas siguen siendo “manual” o “parcialmente automatizadas”. Los procesos manuales y la gestión manual no solo son adecuados al principio, sino también a largo plazo, para poder actuar con flexibilidad. La entrada en el comercio electrónico y el aumento de las ventas impulsan a su vez la automatización. Sin embargo, los procesos semi automáticos y totalmente automáticos cubren principalmente la carga de base y deben reemplazar las actividades manuales incómodas y repetitivas. Los picos de trabajo requieren una flexibilidad especial y, por lo tanto, suelen seguir siendo manuales. Con el tiempo, es posible reajustar y automatizar estos procesos de forma gradual. También se puede aumentar la productividad manual, por ejemplo, mediante la adopción de sistemas automáticos de vehículos de guiado automático, la preparación inteligente de pedidos o el uso de robótica. 

3. Selección de la solución de software adecuada 

De forma conjunta con el cliente y respetando el concepto de almacén y preparación de pedidos, creamos una configuración informática a medida. El modelo incluye control de inventario, definición y seguimiento de los indicadores clave de rendimiento para un control eficiente, así como la planificación, simulación y optimización del almacenamiento y la preparación de pedidos para lograr la máxima transparencia y trazabilidad. 

¿Cómo pueden beneficiarse las pequeñas y medianas empresas de una colaboración con SSI Schaefer? 

Cada cliente es único, por lo que abordamos cada situación de manera individual. Explotamos las sinergias de nuestra amplia experiencia en intralogística y nuestro conocimiento del comercio electrónico. En colaboración con el cliente, desarrollamos soluciones, comparamos diferentes enfoques y tomamos decisiones basadas en los datos analizados. Nuestro objetivo es encontrar la solución adecuada para cada cliente. Y para ello, le aconsejamos desde la neutralidad y tratamos de resolver su reto de manera individua y personalizadal. Desde sistemas manuales hasta semiautomáticos o totalmente automáticos, utilizamos nuestro portfolio con una integración vertical de aproximadamente el 85 %. También nos ocupamos del IT internamente con nuestro propio software logístico WAMAS® y como partner certificado de SAP, y ofrecemos un servicio de atención al cliente 24/7 desde de la puesta en servicio aplicando tecnologías innovadoras. La escalabilidad de los sistemas siempre está garantizada y nada obstaculiza el crecimiento o los ajustes futuros. Como proveedor integral de intralogística con experiencia en gestión de proyectos certificada, experiencia en contratistas generales y la capacidad de realizar trabajos de construcción, reducimos los pasos intermedios para nuestros clientes y minimizamos el riesgo de errores de planificación. Lo que marca la diferencia es la suma de la visión de conjunto y una gran atención al detalle. Y, si no tenemos alguna solución, disponemos de empresas colaboradoras y la libertad de usar los productos que son los mejores en su categoría.