SSI SCHAEFER pone en valor su compromiso con la sostenibilidad en los embalajes

La sostenibilidad en los embalajes es una preocupación común en múltiples sectores industriales. Aunque en los últimos años ha habido avances en la reducción de residuos, la utilización de materiales reciclados y la investigación de nuevos materiales, los objetivos marcados por la Unión Europea en el contexto de las medidas para el fomento de la economía circular y, en concreto, respecto a la utilización del plástico, solo se están cumpliendo en parte. Según Eurostat, la tasa de reciclaje, que debía alcanzar el 50% en 2020, se encuentra en un 36%. En 2030, habría que llegar al 60%; y en 2035, al 65%.

Con este escenario, tanto la UE como el gobierno español están actualizando la legislación medioambiental para implicar al máximo a todos los actores implicados, desde productores y distribuidores a establecimientos comerciales y consumidores. Es el caso de la nueva Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados, que transpone al ordenamiento jurídico español dos normas europeas: 1) la Directiva (UE) 2018/851 del Parlamento Europeo y el Consejo, que modifica la Directiva 2008/98/CE sobre residuos, y 2) las principales obligaciones que la Directiva (UE) 2019/904 establece sobre la reducción del impacto de los plásticos en el medio ambiente.

El embalaje sostenible en la automoción

El embalaje es un elemento crítico para la industria automotriz, por su valor para garantizar la integridad del producto y su influencia en factores como la eficiencia, la calidad y la sostenibilidad ambiental. Es por ello que, en el marco de la feria Hispack, AutoRevista organizó la mesa redonda ‘Embalaje sostenible y conectado como vector de competitividad en automoción', en la que participó el Senior Sales Manager de SSI SCHAEFER, Julius Pomp, junto a representantes de otras empresas punteras, como Faurecia Forvia, SICK, Sigit, Silence y DS Smith Tecnicarton.

Julius Pomp destacó el compromiso de SSI SCHAEFER con el medio ambiente como impulsores, en 2020, de la iniciativa 50 Sustainability Climate Leaders, junto a otras 49 compañías de distintos sectores. El reto era diseñar programas de intercambio de información de acuerdo con los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. En esta alianza nos posicionamos en el ámbito de la intralogística”, señaló. “A partir de aquí hemos creado grupos de trabajo multidisciplinares, en áreas como la ingeniería, las compras o las ventas, en las diferentes localizaciones de nuestra compañía, para crear programas de sostenibilidad que contemplan la compra de energía verde para nuestra propia fabricación o la instalación de plantas fotovoltaicas”.

Investigación en nuevos materiales

Nuestro Senior Sales Manager recordó que el compromiso de SSI SCHAEFER con el uso de embalajes sostenibles viene de más atrás. “Ya habíamos empezado a trabajar con materiales no derivados del petróleo”, si bien señaló que resulta complejo prescindir del plástico en la industria. “Hay una exigencia alta en lo relativo a componentes electrónicos por cuestiones como la carga electroestática, por lo que es difícil sustituir polímeros como el polipropileno, el polietileno o el poliestireno”. Ahora bien, “estamos trabajando con nuevos materiales de carácter orgánico, como la cáscara de arroz”, anunció Julius Pomp. Se trata de soluciones complejas, “que requieren altos niveles de inversión y diversos tipos de ensayos, pero ya están dando los primeros resultados, especialmente en Estados Unidos”. El mercado norteamericano es también el banco de pruebas para “nuevos programas de trazabilidad de los envases, que nos permitirán utilizar solamente los precisos y tenerlos siempre localizados”.

Julius Pomp se refirió a la exigencia creciente en las prestaciones de los embalajes en aspectos como el cierre y la protección frente al polvo y el agua, y a la necesidad de que las operaciones intralogísticas se integren en los procesos de producción y el concepto de just-in-time. “Se ha acortado el tiempo de desarrollo de cada nuevo modelo, y la disminución del número de piezas por la electromovilidad influye en los proyectos. Se reduce el número de ciclos y las piezas también cambian”. Como proveedores integrales de soluciones llave en mano para centros de distribución e instalaciones logísticas, en SSI SCHAEFER “estamos observando un número cada vez mayor de proyectos complejos por parte de los constructores y, en cambio, menos tiempo para ofrecer respuestas”. Por otra parte, “también hay más cambios durante el proyecto, y esto influye a la hora de buscar enfoques de economía circular”, indicó.

Hay otros factores en la industria automotriz que contribuyen a la complejidad de los embalajes, como la necesidad de trazabilidad y de que aporten información en tiempo real, que se ven influidos por “la falta de homogeneidad en los criterios de los clientes que demandan contenedores y embalajes”.

Respecto al impacto del mercado creciente del vehículo eléctrico, Julius Pomp advirtió de que “va a ser más exigente con aquellos componentes que van a sustituir a los mecánicos”. Esto puede suponer más necesidad de suministro local, “lo que permitiría una mayor justificación de embalaje retornable. Creemos que va a aumentar la demanda de embalajes más especiales, más técnicos y más reutilizables”, concluyó.

Persona de contacto

Katia Martí Head of Marketing Southern Europe Número teléfono: +34 934 751 717 Mail: info@ssi-schaefer.es